Libertinaje partidario

Libertinaje partidario

LUQUI2

Supongo que no soy la única persona que al ver la cédula electoral o los carteles políticos durante las elecciones, que se aprecian por todos lados, se sorprende al ver y escuchar de partidos políticos que nunca antes había oído y de los cuales, jamás volverá a escuchar. Seamos sinceros: la mayoría de nuestros partidos políticos son improvisados. Esto es una constante en la política partidaria peruana.

Considero que existen tres situaciones en la creación de los partidos políticos: la aparición y disolución de nuevos partidos en tiempo de elecciones, la creación de un partido alrededor de una persona y el “reinvento” de partidos ya existentes con diferente nombre pero con la misma gente. A continuación paso a desarrollar lo mencionado:

  • Aparición y posterior disolución de partidos políticos en tiempo de elecciones. El Movimiento Libertad del señor Mario Vargas Llosa, creado para las elecciones presidenciales de 1990 se disolvió de inmediato al perder contra el ex presidente Fujimori. Otro caso es del Frente Independiente Moralizador de Fernando Olivera, que se disolvió después de perder los comicios electorales. Estos ejemplos como otros tantos desaparecen al igual que sus logos, que sólo se ven en las cédulas en uno o quizás dos comicios y nunca más se vuelven a ver o escuchar.
  • Creación de partidos alrededor de una figura política. Destacamos ejemplos como Perú Posible de Alejandro Toledo, Solidaridad Nacional de Luis Castañeda Lossio, Cambio 90 de Alberto Fujimori o el Partido Nacionalista Peruano de Ollanta Humala. En estos casos apreciamos que no se sienten identificados con los partidos existentes o al tener diferencias no tuvieron mejor idea que crear su propio partido político. Estos ejemplos fueron emulados por todas las personas que quieren postular, pero no cuentan con el apoyo de algún partido tradicional. Esta situación evidencia un altísimo nivel del caudillismo en la política partidaria del Perú. Estos partidos mencionados pueden considerarse actualmente como “institucionalizados”, dado que tuvieron éxito en sus respectivos procesos electorales.
  • “Reinvento” de partidos políticos existentes. La corriente política más representativa es el Fujimorismo, conocido ahora como Fuerza Popular de Keiko Fujimori. Si hacemos historia este partido comenzó su vida partidaria con el nombre de Cambio 90 en 1990, llamándose después Nueva Mayoría, Vamos Vecino,  Perú 2000, Sí Cumple,  Alianza por el Futuro, Fuerza 2011 y Fuerza Popular. Esta modalidad tan explotada por el Fujimorismo, consiste en reinventar el partido político a través del cambio de denominación pero sin modificar la ideología, sus miembros o candidatos.

Y aunque usted no lo crea, este actuar es permitido, legalizado y avalado por la Ley de Partidos Políticos, Ley N° 28094. Con respecto a la fácil creación de partidos y los requisitos, lo que destaca es el artículo 5 inciso b): “La relación de adherentes en número no menor del tres por ciento (3%) de los ciudadanos que sufragaron en las últimas elecciones de carácter nacional, con la firma y el número del Documento Nacional de Identidad (DNI) de cada uno de éstos”. Con esta normativa se hace muy fácil la creación de un partido político, lo cual no está mal ya que toda persona está en todo su derecho de expresar sus ideas y buscar verlas representadas en el gobierno. La otra cara de la moneda es la facilidad de disolución de un partido político que no logró éxito.

Aludiendo a la misma ley, con relación a lo concerniente a la disolución de un partido, en el artículo 13, el inciso a y b llaman mucho la atención. a): “Al cumplirse un año de concluido el último proceso de elección general, si no hubiese alcanzado al menos seis (6) representantes al Congreso en más de una circunscripción electoral, es decir el cinco por ciento (5%) del número legal de miembros del Congreso o haber alcanzado al menos el cinco por ciento (5%) de los votos válidos a nivel nacional”. b): “A solicitud del órgano autorizado por su estatuto, previo acuerdo de su disolución. Para tal efecto se acompañaran los documentos legalizados respectivos”. Si se lee entre líneas se aprecia lo sencillo que es eliminar un partido del espectro político sin ningún tipo de represalia. De esta manera, se genera así la tentación de volver a iniciar el ciclo de vida del mismo partido político con otro nombre en algún otro futuro proceso electoral.

Según Samuel Huntington, reconocido politólogo estadounidense, en “Political Order and Changing Societies”, “el institucionalismo político es un proceso mediante el cual las organizaciones y los procedimientos adquieren valor y estabilidad”.  Según lo expuesto por este autor, la gran importancia que tiene alcanzar la institucionalidad política para mejorar la situación peruana al lograr la tan necesitada estabilidad para el futuro.

Actualmente en el Perú no existe la responsabilidad política en el momento de la creación de partidos políticos. En mi opinión, lo que se necesita para cambiar la situación partidaria peruana actual consiste en modificar los requisitos para disolver un partido político, reduciendo así lo beneficioso que resulta eliminar alguno debido a una derrota electoral y crear otro posteriormente. De esta forma, evitaremos que la libertad de los partidos políticos peruanos se transforme en un dañino libertinaje partidario.

 

Julio José Luqui-Lagleyze De la Puente

Internacionalista con especialización en temas de Conflictos por la Universidad de Amsterdam

@jjluquilagleyze

 

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